La importancia de disfrutar coloreando

Cuando te pones a colorear, es un momento para ti, para desconectar del día, para relajarte y evidentemente disfrutar. Cuando lo haces así, con esta intención, es cuando realmente colorear te aporta los beneficios que conoces.

Pero qué pasa si te pones a colorear y te agobias porque no sabes cómo colorearlo, o porque te ha salido algo mal y ya no queda como querías, o porque tiene que quedar perfecto, o porque te comparas con otras… Entonces te aporta el efecto contrario: tienes más estrés, te sientes peor, estás más nerviosa, etc. Así que algo que debe beneficiarte, se vuelve en tu contra. Lo sé porque a mí me pasaba, por eso quiero hablar de ello y si a ti también te pasa, poder ayudarte.

Si estás en esta situación, lo primero que debes hacer es ser consciente de ello. Cuando empieces a colorear decirte que es un rato para ti, para desconectar y disfrutar. Dejar el perfeccionismo y las exigencias a un lado. Darte permiso de colorear como quieras y pensar que quede como quede estará bien. Porque déjame decirte que no hay una manera mejor o peor de colorear, no está bien o mal, el objetivo no es crear una obra de arte para que la cuelguen en el museo, el objetivo es disfrutar de nuestro momento. ¡Así que sea como sea que colorees está genial!

 

 

Otra cosa es que quieras aprender técnicas y mejorar tu coloreado, pero desde tu elección, sin que te genere más estrés o preocupación, como lo harías con cualquier otra afición. Eso está bien, siempre podemos mejorar y avanzar, pero siempre hacerlo desde la calma y el disfrute, sin ningún tipo de presión.

También te puede ayudar decirte que es una afición, que no debes enseñárselo a nadie si no quieres, que no importa cuánto tardas o el resultado final, lo importante es el buen rato que pasas. Se trata de quitar presión al momento. La música también puede ayudar a callar esa mente y que se concentre más en la tarea, busca aquello que a ti te funcione.

Otra opción es escoger láminas o libros para colorear que sean más sencillos y rápidos. De esta manera no se hace tan tedioso, son más fáciles de colorear y puedes acabarlos antes, lo que te generará una gran satisfacción.

En resumen, coloreas para desconectar de los problemas y para relajarte, así que no permitas que colorear te genere más estrés y preocupaciones. En ese rato no seas exigente ni perfeccionista, date la libertad y el permiso que te mereces. Tú pones las condiciones, tú decides cómo hacerlo, tú decides disfrutarlo. Solo depende de ti.

Espero que si estás en la misma situación, te sea de ayuda.

Un abrazo enorme,

Laura 🧡

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